Archivo mensual: diciembre 2008

CASO SALUT

Salut se plantea anular una adjudicación de 211 millones tras la protesta de los médicos
Una empresa desconocida gana un concurso a cuatro multinacionales para atender a 50.000 pacientes
LA VANGUARDIA

Iñaki Ellakuría/ Jordi BARBETA 
La consellera de Salut, Marina Geli, está considerando seriamente anular un concurso del Servei Català de la Salut, que ha adjudicado a una empresa prácticamente desconocida en el sector y sin apenas estructura industrial el 70% del negocio de la terapia respiratoria domiciliaria. El presupesuesto global de los contratos a adjudicar ascendía a 211,5 millones de euros. La adjudicación provisional otorga contratos por valor de 188 millones. Oximeplus SA se lleva la parte del león: 129 millones durante seis años. El resultado del concurso afectará a más de 50.000 catalanes que vienen recibiendo terapia y asistencia domiciliaria. Buena parte de los afectados son pacientes de apnea obstructiva del sueño, que se ven obligados a dormir con una máscara nasal conectada a un generador de flujo de aire que les ayuda a respirar mientras duermen. También reciben terapia domiciliaria enfermos con insuficiencia respiratoria, en tal caso, con oxígeno. Los aparatos necesarios para la terapia los prescriben los facultativos y los suministran las empresas concesionarias que facturan la prestación al Servei Català de la Salut. El resultado del concurso obligará a sustituir miles de aparatos de una empresa por los de otra, lo que, según los especialistas, va a multiplicar las consultas de los pacientes y agravará la saturación de los servicios de neumología de la sanidad pública. Es precisamente la necesidad de garantizar el servicio a una población de enfermos tan numerosa lo que ha provocado la alarma en el sector y la protesta de la Societat Catalana de Pneumologia (Socap). Su presidente, el doctor Pere Casan, en nombre de los neumólogos de Catalunya, ha enviado una carta al director del Servei Català de la Salut, exponiendo su preocupación “ante los problemas que se pueden plantear en los próximos meses y que pueden afectar a la atención de los enfermos respiratorios”. La empresa más beneficiada, Oximeplus, estaba hasta hace muy poco radicada en Jaén y nunca había concursado en Catalunya. En su primera licitación ha obtenido la adjudicación de nueve de los dieciséis lotes en disputa, por valor de 21,55 millones de euros anuales durante seis años, que se podrían prorrogar por otros dos. La oferta de esta empresa es casi 5 millones anuales más cara que la oferta más barata. Sin experiencia acreditada y con tan escasa estructura operativa, Oximeplus ha conseguido la adjudicación desbancando a cuatro empresas multinacionales de solvencia contrastada, que vienen prestando el servicio desde hace años con resultados generalmente satisfactorios. Son Air Products-Carburos Médica, Oximesa-Praxair, Abelló-Linde y Air Liquide. Por su parte, Oximeplus ha sido designada para convertirse en la base de penetración en España de la multinacional japonesa Teijin-Pharma. El comunicado de la Socap manifiesta que “ha recibido con gran preocupación la resolución del concurso” y que les produce “un gran malestar” que sus opiniones y experiencia en este campo “no se tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones que tendrán repercusiones importantes sobre nuestro trabajo”. “Parte de nuestra sorpresa – añade el comunicado-carta-se puede concretar también al observar que una parte muy importante del servicio se ha adjudicado a una empresa de la que no tenemos ningún conocimiento ni experiencia de trabajo previo con nosotros”. La reacción de los profesionales ha llevado a la consellera Geli a tomar cartas en el asunto. “Vamos a escuchar la opinión de los neumólogos, así que, de momento, puede decirse que el asunto está parado”, ha declarado la consellera a La Vanguardia.Con la misma idea, el director del Servei Català de la Salut (Catsalut), Josep Maria Sabaté, asegura que “la adjudicación ha sido totalmente limpia”, pero recuerda que “es aún provisional y está pendiente de ser revisada si se presentan alegaciones”. Sobre el hecho de que haya ganado el concurso una oferta más cara que otras, Sabaté señaló que “tal como nos recomiendan los profesionales, en las bases del concurso ya estaba previsto que el precio se ponderaría al 45% y las atributos de calidad del servicio, al 55%”. Sabaté aseguró que en el proceso de revisión vamos a consultar a los profesionales y si se observa que alguna valoración no fue del todo correcta se actuará en consecuencia. Y, llegado el caso, si hay que repetir el concurso, se repite”, concluyó.

Apostar por Catalunya no cuenta
En círculos empresariales ha sorprendido tanto que una empresa desconocida como Oximeplus gane el concurso de terapias respiratorias como que lo pierdan cuatro multinacionales de prestigio que llevan años prestando el servicio en Catalunya y que podrían quedarse sin apenas actividad.
Las empresas que se consideran perjudicadas son Air Products-Carburos Médica, Oximesa-Praxair, Abelló-Linde y Air Liquide. Todas han impugnado por presunta vulneración de la legislación sobre contratación del sector público.
Se da la circunstancia de que Air Products, la empresa matriz de Carburos, había apostado claramente por Catalunya. La central europea de su división sanitaria está en Barcelona, tiene un laboratorio de gases en Sant Celoni y un centro de investigación en la UAB. Hace un año inauguró en Cornellà su centro de servicios para Europa, con 8 millones de euros de inversión y la creación de 300 puestos de trabajo. Al acto inaugural asistieron la consellera de Treball, Mar Serna, y el alcalde, Antonio Balmón.

 

La empresa que ganó el concurso del Catsalut renuncia a tres contratos
Grupo Esteve avala a Oximeplus, confía en el rigor de la adjudicación y garantiza el servicio
LA VANGUARDIA

Iñaki Ellakuría/Jordi Barbeta 
Oximeplus, que consiguió nueve de los dieciséis contratos en el concurso convocado por el Servei Català de la Salut (Catsalut) para adjudicar el servicio de oxigenoterapia – que afecta a 50.000 personas-,ha renunciado a tres de ellos antes de la adjudicación definitiva. El Catsalut ha informado oficialmente al resto de las empresas concursantes que “por causas sobrevenidas” Oximeplus no podrá hacerse cargo del servicio en tres lotes (territorios) que le habían sido asignados. Asimismo, el Servei Català de la Salut ha readjudicado provisionalmente los tres contratos a los que renuncia Oximeplus a las dos empresas que quedaron en segundo lugar en cada uno de los lotes, Oximesa-Praxair y Air-Products-Carburos Médica respectivamente. Pese a ello, las multinacionales que se consideran objetivamente perjudicadas en el concurso mantienen sus impugnaciones y están presentando alegaciones y contra-alegaciones. Fuentes de estas empresas consideran insólito el procedimiento y piensan exigir información de los motivos de la renuncia de Oximeplus, puesto que “las causas sobrevenidas podrían afectar también a la calidad de su oferta en los territorios restantes”. Aunque ahora ha renunciado a tres, Oximeplus ganó nueve de los dieciséis contratos en disputa, lo que significaba prácticamente el 70% del negocio de la terapia respiratoria domiciliaria, con una recaudación de 129 millones de euros en seis años. El hecho de que Oximeplus se presentara por primera vez aun concurso en Catalunya sin estructura industrial conocida provocó la alarma en el sector y la protesta de la Societat Catalana de Pneumologia (véase La Vanguardia del martes 16 de diciembre). Sin embargo, ayer salió en defensa de la oferta de Oximeplus una farmacéutica catalana de reconocido prestigio, el Grupo Esteve, que apenas dos meses antes de la convocatoria del Catsalut adquirió el 51% de Oximeplus y se alió con la japonesa Teijin para impulsar desde Barcelona un proyecto de ámbito europeo en el sector de la oxigenoterapia con un esfuerzo inversor previsto de a los 60 millones de euros. En un comunicado hecho público ayer, el grupo Esteve expresó su “confianza en el rigor y transparencia en la adjudicación definitiva del concurso”, que tiene que resolverse la víspera de Navidad. Asu juicio, “la propuesta de Oximeplus causó un gran impacto en el Catsalut porque por primera vez en muchos años se presentaba una oferta incluyendo un paquete de mejoras muy sustanciales”. La oferta de la filial de Laboratorios Esteve se comprometía a renovar todos los equipos, a prestar servicio con su propia flota. Por eso confía en que “el rigor demostrado por el análisis que han llevado a cabo los técnicos del Catsalut se mantenga y que el contrato se adjudique definitivamente a Oximeplus“. La consellera de Salut, Marina Geli, y la titular de Treball, Mar Serna, ejerciendo de portavoz del Govern, evitaron hacer declaraciones alegando que el concurso “sigue en fase de revisión”.

CiU y PP llevan al Parlament la polémica
¿Cuáles fueron los baremos y los criterios utilizados para redactar las bases del concurso? ¿Qué información presentaron las empresas concurrentes? Estas serán algunas de las preguntas que la consellera Marina Geli deberá responder en breve en el Parlament a petición de CiU y PP. La oposición, tras conocer la polémica desvelada por La Vanguardia, señaló la gravedad de que un concurso público, de cuyo resultado se verán afectadas más de 50.000 personas, se encuentre en esta situación de provisionalidad. También lamentan que “la mala gestión” del Departament de Salut genere desprestigio en el sector y las empresas multinacionales afincadas

La Guerra Ignorada

El pasado mes de Abril, Eduardo Martín de Pozuelo y yo publicamos el libro la Guerra Ignorada (Editorial Debate), un estudio sobre la actividad de los servicios secretos en España durante la segunda guerra mundial. Aquí cuelgo algunos extractos del libro.

 

 

El 1 de abril de 1939, Francisco Franco firmó el último parte de la Guerra Civil y, en teoría, llegó la paz a España. Sin embargo, para muchos españoles antifascistas, republicanos, monárquicos o simplemente demócratas, aquel sábado de primavera no fue el primer día de paz sino el inicio de una nueva guerra, sorda, clandestina, subterránea, pero no menos cruel y peligrosa que la que acababa de finalizar. Una guerra secreta a la que podemos asomarnos ahora a través de la numerosa documentación guardada en secreto durante décadas por Estados Unidos y Gran Bretaña. Y gracias también al testimonio de las familias de los protagonistas. Dos circunstancias que nos permiten dibujar el panorama en el que se desarrolló la batalla oculta de unos españoles que lucharon desde la clandestinidad, y arriesgando su vida, en favor de las democracias occidentales implicadas en la Segunda Guerra Mundial. Gran parte de los hechos que exponemos en este libro se basa en la documentación hallada en los US National Archives & Records Administration (NARA) y en The National Archives (TNA) británicos. Tras el rastreo inicial, que duró unos cuatro meses, después de una primera selección, nos enfrentamos a cientos de documentos secretos de distinta procedencia que nos mostraron una inédita versión de lo sucedido en España, en la convulsa época que va desde dos años antes de la sublevación de 1936 hasta la visita a Madrid del presidente Dwight D. Eisenhower en 1959, año en el que EE.UU. extendió definitivamente su paraguas protector sobre Franco.

recibimiento a himmler en aeropuerto el prat, Barcelona

Esa revisión documental de nuestra historia reciente explica el origen de los estrechos lazos que unieron franquismo, nazismo y fascismo, al tiempo que retrata el cenagoso escenario de una guerra secreta en el que se convirtió España durante la Segunda Guerra Mundial. (…) Heinrich Himmler, a la sazón jefe de la Geheime Staatspolizei, la policía secreta del Estado alemán que ha pasado a la historia por su acrónimo Gestapo, envió en misión secreta a España a Hans Hellermann, un hábil ideólogo nazi que se instaló en Barcelona haciéndose pasar por un hombre de negocios alemán. La documentación hallada en Alemania al final de la II Guerra Mundial de-muestra que Hellermann, que sin duda conectó con falangistas, infor-maba de sus actos sólo a Berlín y no daba cuenta de ellos ni a su embajada en Madrid. La eficacia de Hellermann hizo que al poco de llegar a Barcelona fuera elevado a responsable de la delegación española de su partido, encargo que desempeñó al tiempo que montaba en la capital catalana un aparato clandestino de represión denominado Servicio de Control Portuario, que enmascaró unos siniestros tribunales secretos de la Gestapo. Estos tribunales juzgaron a alemanes desafectos al nazismo, deportaron judíos y muy probablemente ejecutaron en territorio español a disidentes alemanes. Como tapadera, Hellermann tuvo en el centro de Barcelona, en la calle Avinyó, una sociedad de importación y exportación que en realidad fue un centro de agitación y propaganda nazi que comenzó a fun-cionar en 1934 y que no cesó su acti-vidad incluso durante la guerra civil española, pese a que la capital catala-na permaneció fiel a la República.

 

DE FELIPE MATARÓ A LIPSTICK
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El 20 de julio del 2007, teníamos en nuestras manos 321 documentos desclasificados de los archivos nacionales del Reino Unido que trataban de un espía cuyo nombre clave era Lipstick, pintalabios en inglés. Ninguno de ellos revelaba claramente la identidad del personaje, pero ofrecían una serie de datos que dibujan su perfil: un hombre catalán, de familia acomodada, que durante la Segunda Guerra Mundial había sido doble agente del famoso departamento del Intelligence Service, dirigido por Kim Philby, y explicaba paso por paso el nacimiento de un espía. Sobre Lipstick, el periodista británico Nigel West había apuntado la posibilidad de que fuera el ex presidente de la Generalitat Josep Tarradellas. Una hipótesis puesta en duda por muchos historiadores y que los nuevos datos hallados sobre Lipstick desbaratan. (…) Jaume Ribas fue espía y además doble. Y lo fue en una España amiga de los nazis en la que si llegan a descubrir que, además de trabajar para los británicos, era un catalanista feroz, le habría costado muy caro. ¿Cómo logró ser doble agente y, lo que es más difícil todavía, sortear la represión franquista y hasta ganarse la confianza del régimen siendo en realidad demócrata, catalanista y excombatiente del bando republicano durante la recién acabada guerra civil española?
(…) El 12 de octubre de 1943 Lipstick arribó a Lisboa y nada más aterrizar envió unos telegramas a sus contactos alemanes anunciando su presencia en la Península. Esperaba una respuesta inmediata. Pero esta no se produjo. Al no recibir noticias, acudió a la oficina de Lufthansa, donde el director le puso en contacto con la sección aérea de la embajada alemana en Portugal, dirigida por un tal Dr. Wenceslao. Este le dijo que pediría instrucciones a Madrid y que le diría algo. Así fue. Aquel mismo día un joven alemán le entregó 1.000 escudos y un billete de avión para Madrid, advirtiéndole de que alguien le esperaría en Barajas y que si por la razón que fuera el contacto no se presentaba, debía llamar al 56045, extensión 02, o lo que es lo mismo, a una extensión de la embajada alemana que estaba en el Bureau Franzbach, en la calle Claudio Coello 151, esquina con María de Molina, donde debía preguntar por el señor Largo.
Ribas llegó a Barajas el mismo 12 de octubre. Nadie le esperaba en el aeropuerto. Ni rastro de su supuesto contacto alemán. Así, optó por  llamar al número que le habían dado, pero… allí nadie conocía al señor Largo. “Soy Mataró”, dijo. “Vuelva a llamar en cinco minutos”, le respondió un hombre que no se identificó desde el otro lado del teléfono. Así lo hizo y esta vez le dio nuevas instrucciones: “Llame al 61499 y pregunte por la señorita Isabel (sic)”. De nuevo Lipstick se encontró marcando un número de teléfono desconocido. Aunque en esta ocasión la cosa fue más fácil y enseguida le dijeron que se presentara en un edificio de la calle Lista (hoy Ortega y Gasset), 49, 4.º derecha. Allí le estarían esperando.
En poco menos de media hora, Lipstick llegó al citado edificio, donde fue recibido por la señorita Isabel. Esta le dijo debería tratar con un tal don Juan, un alemán que había reemplazado a Christian Paschke en Madrid. También le comunicó que don Juan trabajaba para un tal don José. Primera sorpresa y contratiempo: su contacto ya no era Paschke, su conocido del club de tenis Barcelona que tanto le había ayudado a convertirse en el agente secreto Mataró.
Lipstick se sintió un poco perdido. ¿Quiénes demonios eran todos aquellos nuevos agentes? ¿Podía fiarse de ellos? Y lo que era peor, ¿ellos confiarían en él? Todas estas incertidumbres se fueron despejando poco a poco en la mente de Lipstick, y pronto descubriría que  el señor Largo, otro de sus nuevos contactos, se llamaba en realidad Von Buch, un agente del Abwehr, de 35 años, llegado de Argentina, mientras que don José era Herman von Wenchenstern, el alemán adscrito al Abwher en la subdelegación que la embajada alemana en Madrid tenía en María de Molina. En cuanto a la señorita Isabel, era una mujer de unos 34 años, morena, atractiva y casada con un hombre no identificado que trabajaba en Alemania. Era lista y no sabía taquigrafía, por lo que se notaba que era una falsa secretaria.
Lipstick pensó, y así lo dijo a su regreso a Londres, que la señorita Isabel y don Juan eran algo más que compañeros de trabajo. (…)

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EL AGENTE T

Hendaya. Tenía como objetivo formar un frente antiinglés y, según la OSS, Franco acordó con Hitler que firmaría el pacto de las Tres Potencias y España entraría en guerra. Algo que luego no cumplió, salvo el envío al frente ruso del contingente de voluntarios –un total de 46.000 hombres– que formaron la División Azul. ¿Estuvo allí el Agente T? No hay datos documentales, pero lo que sí se puede asegurar es que transmitió a los británicos información de alto valor estratégico. Tanto es así que, tras ese día, en la IS pasaron a considerar al Agente T como uno de sus principales espías que operaban en nuestro país, y la confianza en la veracidad de sus informaciones fue plena.
Analizando detenidamente la cronología de las operaciones del Agente T, vemos cómo su estrategia en la lucha contra la Alemania nazi pasaba en gran parte por hundir a Serrano Súñer y acabar con los miembros de la Falange más tradicionalistas y pronazis. Serrano Súñer había utilizado su poder en la Falange Española Tradicionalista y de las JONS para constituir el núcleo central de los servicios de información del régimen, y a través de ellos controlar los movimientos de los espías aliados en España y entablar una estrecha relación con los servicios secretos alemanes y la Gestapo, que por aquellos años se movían a su antojo por España.  Serrano, además, intentó extender a través de la Falange Exterior esa red de espionaje a los países de Sudamérica. (…)
Otra de las actividades de T fue la de informar a los británicos sobre los falangistas y miembros del régimen contrarios a los aliados. Descubrió la identidad de algunos de los agentes secretos nazis que operaban España, e incluso llegó a conseguir la destitución o detención de alguno de ellos. (…) El Agente T puso sobre aviso a los británicos el 18 de enero de 1941 de que Ángel Alcázar de Velasco (nacido en Modejar, Guadalajara, el 2 de octubre de 1909) era un espía español en Londres al servicio de los nazis y les comunicó que el propio Alcázar, quien ha pasado a la historia por ser un pésimo agente secreto, le había comentado con total tranquilidad que “iba a Inglaterra a trabajar para los alemanes”. Alcázar de Velasco fue un excéntrico personaje que, además de espía, fue novillero, pintor y periodista. Se cobijó bajo la alargada sombra de Serrano Súñer, con quien le unió una buena relación después de que el cuñado de Franco intercediera para su liberación tras ser condenado a cadena perpetua por su implicación en los incidentes de Salamanca. Alcázar de Velasco se convirtió en un ferviente germanófilo después de conocer en 1934 en Valencia al ciudadano alemán Wilhelm Oberbeil, quien le ayudó a ingresar en una de las escuelas del servicio secreto alemán. Junto al periodista Luis Calvo, está considerado uno de los primeros agentes secretos españoles enviados a Gran Bretaña para espiar a favor de los nazis. Aunque cosechó escaso éxito en su misión. Un fracaso como espía en el que tuvo mucho que ver sin duda el hecho de que, antes de pisar suelo británico, el IS supiera gracias a los informes del Agente T que era un infiltrado nazi.

LOS ESPÍAS DEL CONSULADO
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Falleció a los 66 años sin que su familia conociera una parte muy importante de su vida, sin ningún homenaje público o reconocimiento. Eduardo Castelltort, nacido en el popular barrio barcelonés del Poble Sec, abandonó este mundo después de vivir décadas en silencio, guardando en secreto que él y sus colaboradores descubrieron la trama de los servicios nazis en España durante la Segunda Guerra Mundial. Un acto por el que fue considerado como héroe de guerra por la inteligencia norteamericana, pero cuyos detalles han permanecido durante décadas guardados entre miles de documentos secretos en los archivos NARA. Héroes anónimos de una guerra oculta por la libertad de Europa. (…)
La red Castelltort cayó a finales de febrero o durante la primera semana de marzo de 1944, fechas en las que, según todos los indicios, fue descubierta por la policía franquista, y sus integrantes dieron con los huesos en la cárcel Modelo de Barcelona bajo vagos cargos de actividades contra un régimen que no quería que trascendiera que realmente los había encerrado por espiar para los norteamericanos. Así, bajo el epígrafe espionaje norteamericano escrito en mayúsculas, el funcionario redactor informaba a un superior no identificado que acababa de ser descubierta “una red de espionaje al servicio del consulado norteamericano de Barcelona, dirigida directamente por Pierre Michel”, añadiendo que “este individuo enlazaba con Eduardo Castelltort, que es el que directamente dirigía todo el grupo”. (…) Bajo las órdenes de Castelltort, “se encontraba Martín Torrens, que era el encargado de reclutar agentes para efectuar servicios de información y vigilancia”. Siguiendo la cadena de mando, “bajo las inmediatas órdenes” de Torrens estaban José Manteca, que era el “encargado de los aparatos de radio y emisoras clandestinas”, y José Godofredo Roig, encargado nada menos que de “sacar fotografías a todos los alemanes de la Gestapo, del Servicio Militar alemán, y demás personas que el servicio precisaba para obtener fichas”.
Con los tres anteriores, que eran el eje central de la organización, colaboraban al menos otras once personas que se enumeran en la nota calificándolas de “agentes informadores”. Muchos de ellos militaban en la formación independentista Estat Català. Eran Pedro Rodríguez, Francisco Garrau, José Añó, Ignacio Soler, Luis Prat, Fulgencio López, Vicente Pla, Enrique Balaguer, Miguel Vila y añaden que había “otros más”; sin embargo, en esta ocasión sólo citan a Javier Esteller y el apellido Carrau. Su labor de espionaje fue tan importante que el autor del documento dejó escrito que “la cantidad de servicios hechos por esta red era incalculable, pues, además de haber sacado un croquis de todos los emplazamientos de las baterías costeras del litoral español y un estadillo de las fuerzas militares desplegadas en nuestro país”, también informó a los aliados del movimiento “de todos los barcos en todos los puertos españoles” y de “la producción de empresas como Elizalde e Hispano Suiza”, que en aquellas fechas fabricaban motores de aviación.

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Héroes anónimos

Israel quiere honrar la labor de tres españoles en la Segunda Guerra Mundial
Fundación Raoul Wallenberg propondrá que sean reconocidos como justos

 

LA VANGUARDIA-Iñaki Ellakuría

 
Desobedecieron las órdenes del gobierno franquista y no dudaron en poner en riesgo sus vidas para salvar las de centenares de judíos perseguidos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, tal como desveló La Vanguardia en una reciente serie basada en documentos desclasificados británicos. Los diplomáticos Julio Palencia, Bernardo Rolland de Miota y Sebastián de Romero Radigales fueron los Schindler españoles, y pronto obtendrán reconocimiento internacional por su labor en Francia, Grecia y Bulgaria, gracias a la investigación que ha puesto en marcha en Israel la Fundación Raoul Wallenberg.

Esta organización no gubernamental, fundada hace diez años en homenaje a un diplomático sueco desaparecido en enero de 1945 tras ayudar a huir de los nazis a decenas de miles de judíos, lleva meses recopilando información, escritos y testimonios directos de las acciones de los tres diplomáticos españoles. La investigación está siendo dirigida por el doctor Mordejai Paldiel, ex director del departamento de Justos de Yad Vashem, el Museo del Holocausto de Israel, y su objetivo no es otro que el de honrar la figura de estos tres hombres y que su labor pase a formar parte del programa educativo que la fundación desarrolla en escuelas de Israel y Argentina. Y esperan que pronto se pueda llevar a cabo también en España.Asimismo, una vez den por concluida la investigación, presentarán sus resultados ante el Yad Vashem, institución oficial israelí constituida en memoria de las víctimas del holocausto, para que puedan ser declarados justos entre las naciones. Es un reconocimiento que Israel otorga a los no judíos que en su momento dieron a los judíos un trato humano o los ayudaron de forma significativa. En este sentido, Israel, mediante un artículo de la ley de Recuerdo del Holocausto, legislada por la Kneset (el Parlamento israelí) en 1953, señala la obligación de conmemorar a aquellos que salvaron a judíos en la época del holocausto. Una de las personas que han recibido este reconocimiento póstumo fue el alemán Oscar Schindler, cuya historia fue llevada al cine en 1993 en la galardonada película de Steven Spielberg La lista de Schindler.Los españoles que hasta la fecha han sido nombrados justos son los diplomáticos Ángel Sanz Briz, Eduardo Propper de Callejón, José Ruiz Santaella y la esposa de este, Carmen Schrader.

 

Campo de concentración de Bergen-Belsen

Campo de concentración de Bergen-Belsen

 

 

Los tres diplomáticos españoles que van a ser honrados por la Fundación Raoul Wallenberg son un ejemplo de esas personas que con sus actos aportaron un poco de luz entre la tinieblas de la Segunda Guerra Mundial. Julio Palencia salvó a más de 600 judíos búlgaros, la mayoría de ellos de origen sefardí, de una muerte segura en los campos de concentración nazi. Bernardo Rolland de Miota, cónsul general en París en 1939, se distinguió por su defensa de los judíos incluso llegando a enfrentarse con su embajador, José Félix Lequerica. Sebastián de Romero Radigales, cónsul general de España en Atenas en 1943, salvó la vida de medio millar de judíos que iban a ser trasladados al campo de concentración de Bergen-Belsen. Tres héroes cuyas gestas, letra pequeña de una gran historia, salen poco a poco del anonimato.